domingo 31 de diciembre de 2006

Huesped de la palabra

Ilustración : Dennys R. Malpica




Estuve largo rato, casi toda la noche, esperando las palabras exactas para cantarle al nuevo día. El tiempo, esa obsesión compartida, me venció de nuevo. Entonces recurrí a otras verdades. Y me dije "¿Si Octavio Paz supo decirlo de manera tan hermosa, para qué me iba yo a inventar otra forma de hacerlo?" Es la poesía, verdad suprema, la justa medida entre el ser y el tiempo.

Acá, pues, mi regalo para este fin de año y su doble que ya nace, que está por nacer… a uds mis entrañables.

¡Les protesto mi cariño!

Freddy Ñáñez




PRIMERO DE ENERO

Las puertas del año se abren,

como las del lenguaje,

hacia lo desconocido.

Anoche me dijiste:

mañanahabrá que trazar unos signos,

dibujar un paisaje,

tejer una trama sobre la doble páginadel papel y del día.

Mañana habrá que inventar,de nuevo,la realidad de este mundo.

Ya tarde abrí los ojos.

Por el segundo de un segundo sentí lo que el azteca

,acechando desde el peñón del promontorio,

por las rendijas de los horizontes,

el incierto regreso del tiempo.

No, el año había regresado.

Llenaba todo el cuarto

y casi lo palpaban mis miradas.

El tiempo, sin nuestra ayuda,había puesto,

en un orden idéntico al de ayer,

casas en la calle vacía, nieve sobre las casas,

silencio sobre la nieve.

Tú estabas a mi lado,aún dormida.

El día te había inventado pero

tú no aceptabas todavía tu invención en este día.

Quizá tampoco la mía.Tú estabas en otro día.

Estabas a mi ladoy yo te veía, como nieve,dormida entre las apariencias.

El tiempo sin nuestra ayuda,

inventa casas, calles, árboles, mujeres dormidas.

Cuando abras los ojos caminaremos, de nuevo,

entre las horas y sus invenciones

y al demorarnos en las apariencias daremos fe

del tiempo y sus conjugaciones.

Abriremos las puertas de este día, entraremos en lo desconocido.


OCTAVIO PAZ

(Árbol Adentro)